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PSICOTERAPIA CON TEATRO DE GUIÑOL

 

Guiñol-manoEn la psicoterapia con teatro de guiñol se utilizan los títeres como un medio de transferencia. La persona proyecta en el juego sus inquietudes, sus conflictos internos, las necesidades negadas, las emociones ocultas. La simbología de los personajes y objetos seleccionados, el desarrollo de la historia contada y la conexión en el momento presente durante el juego hacen que la persona pueda ir desembrollando los nudos que necesita resolver para poder recuperar el bienestar. Así va conectando con su potencial innato de sanación. El juego con el teatro de guiñol moviliza todos los niveles de la unidad persona: el corporal, el emocional, el mental y el espiritual. Durante el proceso la persona realiza los títeres que necesite mediante una técnica de modelado muy sencilla; es una forma de materializar las dificultades y soluciones encontradas. El proceso es facilitado y acompañado por la psicóloga al ritmo que la persona marca, notando y respetando sus resistencias durante la terapia, sobre todo en los casos de trauma y duelo.

La psicoterapia con teatro de guiñol está especialmente indicada y probada en la infancia y la adolescencia, ya que utiliza su mismo lenguaje natural. Comienza a desarrollarse a principios del siglo XX con los trabajos prácticos de Anna Freud y de Martina Klein. Después todas las corrientes psicológicas, como el conductismo, el cognitivismo o el humanismo, han investigado los potenciales terapéuticos del guiñol. Con los adolescentes se añaden otro tipo de técnicas más cognitivas. Con adultos ha sido menos utilizada, aunque la experiencia demuestra que da muchos frutos de una forma especialmente placentera y activa para el sujeto. Aquí lo relacionamos con la concienciación, la comprensión, la aceptación, la liberación y la sanación del niño interior. Ese que puede haber sufrido durante la gestación, el nacimiento, la infancia o la adolescencia y que ha dejado una huella profunda y olvidada, pero operante, en el ser adulto.